Capilla Octagonal

El Cementerio de Manatí es un museo al descubierto o un místico lugar que entre sus muros guarda celosamente las almas del medio Siglo de Oro de Nuestra Atenas. Poetas, artesanos, libertadores patriotas, científicos, altos militares españoles, aristocracia y pueblo descansan desde las pilastras y arcos hasta los ladrillos desgastados de las tapias.


A mediados de 1877, El ayuntamiento de Manatí aprobó el proyecto que presentó el Sr Salvador Calaf para construir un nuevo cementerio debido al poco espacio con que contaba el que estaba localizado al sur de la cuidad que se encargó de realizar las obras de 1879. Se construyó la solemne fachada con frontón curvo y se edificó una elegantísima capilla de planta octagonal techada con una bóveda sobre un tambor, la cual es de carácter único en toda la isla.


Los valores privativos de este Camposanto se encuentran precisamente en el carácter antológico de sus monumentos y la interesantísima Cruz de Atrio que media entre el arco de ingreso y la capilla. Hacia 1877 los manatieños, celosos de conservar el signo que había presidido al antiguo cementerio, trasladaron el pesado monumento de calcarenitas al nuevo, salvándose esta obra única de relieve en piedra que conserva el país como memoria de los artesanos de principios del siglo XVIII (18) en Manatí”


El carácter que destaca a este sagrado lugar es el conjunto arquitectónico funerario de panteones, mausoleos, criptas, osarios y nichos rodeados de magistrales esculturas de mármol, bajo relieves, urnas cinerarias y vasijas que hacen del Cementerio una de las 5 la Necrópolis más monumentales de Puerto Rico.


Dirección: PR-1685 Manatí, PR